La Casa donde yo nací

Yo nací en el tercer piso de un edificio con frente a la antes denominada “Plaza Cebolas” por realizarse en ella una vez a la semana un mercado de este producto, su nombre fue cambiado por el de “La Plaza de Almeida”, en reconocimiento del protagonista en la Reconquista de la ciudad de VIGO de un personaje como el Teniente Portugués Juan Almeida de Sousa y Saa, El 28 de marzo de 1809, día en el que un alzamiento popular logró expulsar a los franceses y convirtió a Vigo en la primera localidad de Europa que logró expulsar al ejército de Napoléon de una plaza conquistada que es el lugar donde  se encuentran las dos casas más antiguas de la ciudad hoy “Casa Arines”, sede del Instituto Camöes en Vigo.

Placa en la Plaza de Almeida, en el casco viejo de Vigo.

Casa Torre de Ceta y Arines

Los primeros paritorios de la, por aquel entonces, residencia sanitaria Almirante Vierna -fue inaugurada en 1955 por Franco. Se conocía como “PIRULI”

Residencia Almirante Vierna

Las mujeres viguesas daban a luz en su propia casa, asistidas por “Comadronas o parteras”

El autor en brazos de su madre hace 70 años

Una anécdota sobre mi nacimiento: “Mi padre había comprado una Radio que iban a traer desde Barcelona. Al medio día, mi madre estaba pariendo, y mi padre llegaba a casa de su trabajo. Llegamos la Radio y yo al mismo tiempo. A mi hermano le dijeron que yo vine dentro de la Caja de la Radio”

RADIO A VALVULAS MARCONI P51BA CAJA DE BAQUELITA DEL AÑO 1949. (Radios, Gramófonos, Grabadoras y Otros - Radios de Válvulas)
Radio Marconi de 1.949

En esta “Plaza de Almeida” Todos los años se le hacía un homenaje en el que intervenían personalidades españolas de Vigo y Portugal, colocando unas dos coronas de laurel con cintas de bandera de ambos países y tocando la Banda de Música Municipal de Vigo.

En sus bajos se ubicó durante muchos años la emblemática “Cerería San José“, que vendía el Vino de Misa que llevaba en su etiqueta la leyenda “Apto para la Santa Misa” (vino dulce como el Moscatel).

En la misma Plaza una Ferretería “Julio Rico” y otro “de artesanía por corsés “El Cisne”.

Se encendían las  hogueras en las calles y plazas de Vigo , y en esta misma “Plaza de Almeida” El 24 de Junio se celebraban las fiestas de San Juan, paganas pero consentidas por la Iglesia  y donde se reunían familiares y amigos ¡como era la tradición1.Días antes apilábamos maderas, cajas en la misma calle con un gran palo en el centro y se le plantaba fuego ¡en la mismísima calle!.

En el primer piso de la “Casa de Arines” vivía un niño llamado “Paquito” que en la ventana cantaba canciones del célebre ”Joselito” “niño ruiseñor” “de la voz de oro” que tenía entonces 14 o 15 años y  quisieron hacer que pareciese un niño más pequeño de lo que realmente era. Las canciones de “Campanera” y “Granada” son las que más recuerdo. Su Padre era músico de la Banda Municipal de Vigo y tenía una Zapatería de su propiedad en la que arreglaba toda clase de calzado.

Las mulas que portaban gaseosas, paraban en la Plaza para que el que el repartidor las llevara a los Bares de la Zona ¡Aquellas Gaseosas, muy consumidas junto al clásico “Sifón de Soda”  unas de la marca “BUJAN” y otras “TRONCOSO”! Esperábamos todos los días a que llegaran, y si habíamos comido fruta “Manzanas o Peras” guardábamos el carozo que le dábamos de comer en la mano. ¡Nos conocían!. Una de ellas levantaba el labio y enseñaba su dentadura ¡decíamos que nos reía!.

Se montaban unos “altares” con ayuda de una mesa pequeña, un paño blanco, en el que encima se ponían imágenes de Santos y estampitas. Era normal que los niños pidieran “una perrita para San Juan” y a los que daban se les regalaba una estampita. A los que se le pedía,  sonriendo decían “San Juan no come” y todos respondíamos igual “pero yo si”.

Después de que toda la gente había terminado el recorrido de la procesión  del Cristo de la Victoria “alumbrando”,  en el cartucho de la vela quedaba depositada la cera. Las velas a medio consumir las dejaban en un cuarto a la entrada de la Iglesia, ¡montañas de velas se acumulaban! El cartucho se lo pedíamos a la gente y los juntábamos, introducíamos en una bolsa o saco y luego la llevábamos a vender a la “Cerería San José”. de la que antes hice mención, instalada en el Bajo de la “Casa de Arines”¡nos daban unas perras por la cera- y digo perras porque había que llegar a diez para completar una peseta!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s