El Comercio y la Hostelería

La economía de la ciudad de Vigo durante la segunda mitad del siglo XX fue la de una economía diversificada. Sus sectores principales han sido el pesquero, industrial, el de  servicios y la  industria automovilística de la factoría Citröen, y la Pesca. El Comercio y el Turismo también tuvo su importancia debido a sus playas y el de los visitantes de cruceros.

En la entrada anterior, mencionaba que en el 1950 había comenzado un crecimiento demográfico conocido por “milagro económico español” En las siguiente décadas 1960 y 1970 mejoran las comunicaciones y había aumentado el empleo gracias algunas industrias como Manuel Álvarez, Pescanova, y los Astilleros Barreras y Ascón, pero pronto se vio frenado por la “reconversión industrial del sector naval 1975-1985″, así como por las sucesivas crisis del petróleo aumentando los conflictos sociales y destruyendo una parte del tejido industrial tradicional, vinculado con el mar. Entre 1970 y 1980 por primera vez, la tasa de mortalidad comenzó a superar a la tasa de natalidad. El envejecimiento de la población gallega superó a la media española. En las entradas de población se integran los jubilados, emigrantes anteriores y muchos de ellos con capacidad económica y la juventud que los acompañaba con preparación y educación considerable. Se comienza a notar un crecimiento posiblemente por la celebración de La Feria Mundial de la Pesca, y la adhesión a la Comunidad Europea.

La prórroga que la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 concedió a los inquilinos de locales de menos de 2.500 metros para que pudiera mantener durante 20 años un alquiler por debajo del precio de mercado. El fin de la renta antigua duplicó mas del 200% el importe de los alquileres y muchos optaron por el cierre.

Quienes hayan vivido en VIGO y hayan superado el medio siglo de existencia recordarán numerosos lugares que hoy sólo perviven en el recuerdo popular.

Vigobazar

Fundada en 1934 en la calle Colón por Emilio Cividanes y José Márquez. Su escaparate originó largas colas de gente. Este comercio fue el que trajo a España la modalidad de colocarle cremallera al pantalón, aunque la gente al principio las rechazaba.

Gladys

Gladys era un referente de la moda femenina, con sus Almacenes en la Calle Colón fundado por el matrimonio Cividanes, tienda textil de dos plantas. Establecimientos tan conocidos como : Cárdigan, Kadeté, Toska, Confecciones Vigo, S.A que tenía la marca “Pressman” de alta calidad, cerrado en los 90 con una plantilla de trabajadores de mas de 120, la mayoría mujeres. Tiendas como Odilo, Zuly, Sonka, Líder, Novus, Blancazul, Ropal, Milo, Esmar, Camisería Industrial Viguesa, Layton, Chavalín…. y tantos otros cuyo recuerdo estará en la mente de muchos vigueses y visitantes.

La Favorita

En plena “milla de oro”, del comercio vigués, que así se llamaba a la Calle del Príncipe, con sus alpargatas y zapatillas clavadas por todo el escaparate. Comprar allí era casi una tradición que iba pasando de abuelas a madres y de estas a sus hijas. Fundada en 1917 por Ángel Martínez y Juan García bajó la persiana a las puertas del nuevo siglo. Durante más de 80 años, se distinguió siempre por ese tono amable con su clientela. La tienda daba la impresión de ser un auténtico museo. Las niñas que hoy son abuelas recuerdan cuando sus madres las sentaban en el mostrador de madera mientras compraban hilo de seda o unos cordones.

Relojería Arosa

Conservaba el nombre de su propietario D. Orencio Arosa aunque no era de su propiedad desde años antes. Fue Militar y Primer Alcalde de Vigo en la Dictadura de Primo de Rivera. Al lado de la Favorita, tenía un reloj publico y un cronómetro que los viandantes consultaban para comprobar la hora.

Ultramarinos El Arco de Quirós, el túnel que le da su nombre y su reconstrucción.

Ultramarinos situado en pleno arcos de Quirós ,uno de los tres arcos históricos del Casco Vello como mencioné en entradas anteriores, al lado de la Plaza de la Princesa o hacia las calles Fermín Penzol y Joaquín Yáñez, que tuvo tres décadas de abandono total, con la declaración de ruina a mediados de los 90 y el cierre de estos Ultramarinos y una joyería que ocupaban los bajos del edificio hasta septiembre de 2002. Lo más curioso era su emplazamiento, puesto que una de las puertas iba a dar a la mitad del arco.

Galerías Asefal. A la Izquierda su construcción, a la derecha las colas que se formaban

Propiedad de Aseguradora La Fe, llegó a las vidas de los vigueses en 1965. Se instaló en la calle Calvo Sotelo: ocho plantas y dos anexos con una gran diversidad de artículos. Un moderno complejo comercial para la época que se había inspirado en los grandes almacenes europeos y fue toda una revolución en una ciudad curtida por el pequeño comercio, los ultramarinos y los negocios familiares con clientes de toda la vida.

El Ayuntamiento contrató el alquiler de cinco de las plantas de este edificio de la calle Elduayen en 1999, entonces para instalar allí la Universidad Popular, y posteriormente se ubicaron en el espacio otras instituciones como el Instituto de Estudios Vigueses, la Fundación Carlos Casares, la Mancomunidad y la Agencia Intermunicipal de la Energía (Faimevi). 

Seguros La Fe y Orbita

Eran muchos los que habían suscrito pólizas de seguros funerarios, tanto en “La Fe” como en “Seguros Orbita”. A los asociados se les concedía la compra para pagar en cómodos plazos sin intereses.

Las BBB

Un clásico del comercio vigués fue las tres BBB conocida como la casa de los novios en Policarpo Sanz. El lema “Bueno, Bonito y Barato”. La primera tienda que vendió ropa vaquera marcas como Rok, Wrangler, Old Chap, Grins, Caster o Quenk. Cerro en 2014. D. Manuel Ferro fue el ultimo responsable de esta tienda.

Café Victoria

Debe su nombre a la Reina Victoria. Estaba situado en la calle Policarpo Sanz. Era un lugar muy frecuentado por los amigos del comentario deportivo. Aquí se exponían los resultados de los partidos, hasta el punto de ser conocido como la catedral del fútbol gallego. Fue además durante años café musical.

Las Colonias

Confitería y salón de té situada en la calle Príncipe y fundada en 1890. Su primera ubicación fue en la Puerta del Sol y la finura de sus pasteles tratados como auténticos objetos de arte hizo de ella referente. Este establecimiento fue escuela para los profesionales de cientos de pastelerías y panaderías del área. Justo en el piso de encima Radio Vigo.

Central de Espectáculos

Despacho de localidades. Situado en la calle Velázquez Moreno, vendía entradas de cualquier evento que se celebrase en la ciudad o los alrededores. En la imagen, cientos de personas antes de sacar su entrada para el partido entre el Real Club Celta de Vigo y el Real Madrid en el año 1968. Como curiosidad , la administración número 14 que compartía espacio con la Central de Espectáculos, vendió en 1984 un buen pellizco de la Lotería de Navidad. Repartieron 48 millones de pesetas con el número 05914.

Cafetería El Flamingo

En los años 50 se llamaba “La Marquesina”. El Flamingo, una cafetería de la mas populares de Vigo al lado del Edificio de Juzgados en la Calle de Príncipe. Cerró en 1.999 al iniciar el MARCO. Tenia una de las paredes forrada en piel con dibujos en relieve y quinqués de hierro forjado y sillones forrados de piel. Allí actuaba un grupo musical de animación con vocalista el Domingo a las horas del vermut.

Terraza del Universal y Orquesta actuante con Olga Ramos

La terraza del Hotel Universal  un establecimiento de los mejores de la época, en las Avenidas, a donde íbamos a escuchar cantar a una animadora que se llamaba Olga Ramos violinista y cupletista española, conocida como la reina del cuplé. Cantaba canciones consideradas picantes en aquella época, como “Tápame, Tápame, Tápame que tengo frío”. Era una excelente violinista. Mi Cipri llamaba a su marido, músico también, y a su mínima entidad física dedicaba, insinuante, aquello de «Ay, Cipriano, no arrimes tanto la mano, nos seas exagerao…».cantaba aquello de «Serranillo, no desprecies mi cariño…»y el chotis universal de Agustín Lara cuyo estribillo anunciaba: «Madrid, Madrid, Madrid, pedazo de la España en que nací».

Olga Ramos
Café Goya

Hace apenas un año, en marzo de 2017, fallecía Rubén Losada, que heredó de su padre el Café Goya, desde donde fue testigo de casi un siglo de evolución viguesa.  Compró aquel el negocio en 1934, cuando se llamaba Royalpero el anglófilo nombre hubo de cambiar tras la guerra civil por una ley que impedía a los negocios denominaciones extranjeras. Por ese bar no solo desfilaron generaciones de vigueses, también muchos personajes de las artes y las letras y las tertulias de artistas e intelectuales, de profesionales de la medicina y la abogacía, cuando los juzgados estaban próximos, en la calle del Príncipe. Como lugar de visita diaria estuvo el pintor Abelardo Bustamante, de origen cubano y aspecto peculiar, ya que vestía chalina, traje de pana con sahariana y calzaba botas con leguis, lo que le daba un aire de explorador recién llegado de Africa. Cunqueiro, Castroviejo, Alfonso Abelenda, Tamayo, Lugrís, Laxeiro que aquí tenía su ‘despacho oficioso’ en una mesa reservada siempre para él-. Cuando Laxeiro regresó de Argentina, tomó el Goya como segunda casa. Cesáreo González, Celso Emilio Ferreiro, Mario Granell, El poeta Carlos Oroza… la relación sería interminable. Este, como otros históricos negocios de la ciudad, no vieron ya despuntar el nuevo siglo y cerraba sus puertas en 1998. En el Faro de Vigo se podía leer “El Goya, elogio y nostalgia” será en el futuro una perfumería.

La Taberna del Eligio

La Taberna del Eligio en travesía de la Aurora, próxima a la puerta del Sol . Visitado por  pintores y gente de la En sus paredes colgaban obras de pintores gallegos y por sus mesas han pasado figuras como Laxeiro Cunqueiro, Castroviejo, Lodeiro,Maside y Montes entre otros . Continuada por yerno Carlos Álvarez que falleció en 2017.

El negocio centenario del centro de la ciudad reabre con la misma esencia, de la mano de un conocido hostelero y amigo de la familia… así era el titular de la “Voz de Galicia” en marzo 2019. “El vigués Leopoldo Celard, conocido hostelero de la ciudad y una persona de confianza de la familia ha conseguido alquilar el negocio después de múltiples ofertas rechazadas”

Algún lector, en aquella época, seguramente habrá tomado alguna cerveza en la Cervecería Joaquín, en El Arenal o en El Pasillo en la Gamboa. Cerveza, aceitunas y manises.

Recordando Calzados Layton
Layton

Calzados Layton: La empresa fue fundada en el año 1950 por Armando González Portela, hijo de emigrantes y nacido en Matanzas, Cuba, en 1917. La zapatería se llamó Layton, en relación con una embarcación de vela que le gustaba. Ubicada frente al actual Museo MARCO, lo que entonces era el Palacio de Justicia. Era una de las mejores zapaterías de España y muchas personas todavía recordarán sus espectaculares escaparates y el elefante, el caballito y la jirafa que tenían dentro para hacer las delicias de los clientes más pequeños. Para las cajas del calzado infantil se utilizó un oso rojo, que tenía un mecanismo que le levantaba el pie y movía la cabeza y los ojos ¡Algo novedoso para los niños de la época! Carmen Sevilla y Lola Flores se calzaban en Layton

Armando González Portela regresó de Puerto Rico y trajo un tomavistas. Una de sus películas filmadas por él recoge la cola formada ante la zapatería para acceder a las rebajas de Layton; la cola comenzaba en Vigobazar, en la calle Colón, y continuaba por delante de Pousa, Gladys, la joyería Aro, daba la vuelta por delante de ultramarinos Ricardo Costas, y pasaba por delante de Valín y de Sanchón hasta llegar, por fin, a Calzados Layton. Esas películas están actualmente en depósito en AGADIC (Axencia Galega das Industrias Culturais) para su conservación por su alto valor como documentos históricos. Se jubiló en 1982 y cerró Calzados Layton de Vigo. El caballito y el elefante fueron llevados a la casa familiar en A Guarda, para que jugaran sus nietos.

A la izquierda Carmen Cabrinetty de Lys celebrando sus 107 años , que trabajo en Calzados Layton, considerada “Abuela de Vigo” falleció a los 108 años. A la derecha Lola Flores posando en la zapatería.

Nova Olimpia

La sala de fiestas Nova Olimpia La decana de las discotecas de Vigo desde 1973 y en el 2.007 se inicia la rehabilitación del edificio del Fraga para convertirlo en su centro cultural de referencia en la ciudad. Alejandro Fernández Figueroa su propietario  intentó por todos los medios que Georgie Dann se encargara de bajar el telón, ya que fuera él quien lo había inaugurado, pero ya no tenía hueco en la agenda. Tenía que haberlo hecho Nino Bravo, pero un accidente acabó con su vida tres semanas antes, lo que obligó a buscar con urgencia un sustituto. Han pasado a lo largo de  34 años las figuras más cotizadas de la canción, desde Miguel Bosé a Massiel y de Antonio Machín a Cecilia, que precisamente falleció cuando regresaba a Madrid después de una actuación en Vigo.

Creo que es suficiente amplio lo que he expuesto, para poder dar como finalizado el tema de Comercio y Hostelería, y así dejar paso a otros Bloques como Cines, Hospitales y el derribo del Scalextrix de la la Calle Lepanto, acontecimientos de la segunda mitad del siglo XX, y otro que os ha de gustar que tratará de la transformación de los Edificios con solera por otros mas modernos y poder apreciar las diferencias de un ANTES y un DESPUES.

1 comentario en “El Comercio y la Hostelería”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s